El huerto en septiembre

La evolución del huerto de otoño

Hace dos semanas que planté lechugas en el huerto. La fase más crítica en mi huerto, es el inicio cuando son la presa favorita de los hambrientos caracoles del huerto. Esta vez la han pasado con un exitoso 0% de bajas (de lechugas, ya que de caracoles sí que ha habido unas cuantas), gracias al granulado de caracoles. Han ido creciendo durante estas dos semanas, y presentan un aspecto saludable:

Lechugas

Lechugas a las dos semana de ser plantadas

Planté también zanahorias, con la intención de ver cómo era su cultivo, y probar a ver si antes de finales de año podía tener una cosecha, aprovechando el buen tiempo que estaba haciendo. A principios de semana ya empezaron a salir, aunque se nota que les cuesta mucho romper la capa dura que provoca la tierra arcillosa del huerto. Antes de plantar, ya lo tuve en cuenta y le añadí bastante cantidad de materia orgánica para mejorar un poco ese aspecto de la tierra. Ha mejorado, pero al secarse sigue creando una dura capa en la parte superior. Para intentar facilitar un poco las cosas hace un par de días estuve rompiendo esa capa. Seguiremos atentos a la evolución, pero me parece que otra vez recibiré la lección de que con las cosas de la tierra, hay que tener paciencia, darles su tiempo y sobretodo, plantar las cosas cuando toca… jeje.

Zanahorias germinando

Detalle de plantel de zanahorias germinando

La alegría de estos días…

Por otro lado, la sorpresa me la estoy llevando estos días con los pimientos italianos que planté en el huerto a principios de la temporada. Esta temporada había quedado bastante decepcionado con sus resultados porque extrañamente habían producido muy poca cosa, les costaba muchísimo crecer. Incluso pensaba que serían de una variedad un poco distinta a la del año anterior, y que daban pimientos más pequeños. Y es que tenía el recuerdo del año pasado en que la producción durante toda la temporada fue impresionante, crecían los pimientos de forma super rápida, y no daba abasto. Pues en estas dos semanas, parece que nos hayamos trasladado al año pasado, las plantas se han cargado de pimientos, creciendo mucho más de lo que lo habían hecho hasta ahora. Así que llevo unos días disfrutando de unos pimientos fritos buenísimos!!

Pimientos italianos en la planta

Pimientos italianos en la planta, buena producción a finales de temporada!

Recogiendo la uva

Hoy salimos del huerto para ir no demasiado lejos, al pueblo vecino de Montcada i Reixac, concretamente al barrio de Mas Rampinyo.

Cubo con uva recogida en la viña

Vendimia 2013

El pasado sábado día 14 fui a ayudar a unos familiares en la recolección de la uva de esta temporada. Mantienen la última viña que queda en pie en la zona que limita en Mas RampinyoLa LlagostaSanta Perpetua, en el término de Montcada i Reixac. Es una zona donde había habido mucha superficie dedicada a la viña, pero con el tiempo se fue abandonando y arrancando las vides.

Cuando eran varias las viñas que se cultivaban, se llevaba la uva hasta Mas Rampinyo donde hay el lagar, allí se prensaba y se dejaba fermentar. Ahora como ya es poca la cantidad que se recoge y es solo una viña, se lleva hasta allí la maquinaria y se hace la vendimia allí mismo. Este sábado con la recolección de uva, se hicieron unos 1000 litros de mosto, bastante menos que el año pasado que fueron unos 1400 – 1500 litros. Mientras íbamos recogiendo ya se veía que las vides no estaban cargadas como el año pasado. El tiempo no fue demasiado bueno en mayo – junio, y además hubo algún ataque de hongos que se cogió un poco tarde y hizo bajar la producción.

Os dejo alguna foto que hice de ese día:

Vista parcial del viñedo

Vista parcial del viñedo

Cargando cubo con uva hacia la zona del prensado

Cargando cubo con uva hacia la zona del prensado

Generador para dar corriente a la pensa y a la bomba

Generador para dar corriente a la pensa y a la bomba

Prensando la uva en el mismo viñedo

Prensado de la uva en el mismo viñedo

Y esto es todo, esperemos que se mantenga lo poco que queda, y que por muchos años podamos seguir yendo a recoger uvas!

Plantando la cebolla del calçot

El pasado viernes, fui a comprar la cebolla para los calçots, y los planté ya en el trozo que previamente había preparado.

La semilla

Cebollas para plantar calçots

Algunas de las cebollas a plantar

Compré 5Kg que más o menos es lo que había contado que me cabría en el trozo donde las iba a poner. Terminé plantando unas 26 cebollas, en dos líneas de 13 cebollas en cada una. Me sobraron algunas, pero sobretodo las de tamaño más pequeño, que de cara a la producción son las que producen menos calçots. La cebolla la compré donde acostumbro a comprar el plantel para el huerto, en el sindicato de payeses de Santa Perpètua de la Mogoda, La Perpetuenca. Allí tienen siempre de todo, y además acostumbra a estar bien de precio.

La plantación

Para hacer la plantación de los calçots, el tema aparentemente es sencillo. Una vez se ha preparado el terreno, haciendo los surcos en los que introduciremos las cebollas, el día de la plantación los regaremos intensamente inundándolos. Una vez la tierra haya absorbido el agua, simplemente se trata de ir introduciendo las cebollas con la mano en el fondo del surco (con el agua que hemos aplicado, la tierra ha quedado como un fango, por lo que no cuesta introducir la cebolla), procurando que queden enterradas en 2/3 de su tamaño.

Cebollas plantadas

Las cebollas de los calçots ya plantadas

 

Y hecho esto, ya no queda hacer otra cosa que esperar que salgan los tallos de las cebollas.

El cortar o no la parte superior

Tradicionalmente, parece que antes de plantar la cebolla, se le corta la parte superior de la misma. El motivo, parece ser que es el de acelerar el proceso del brotado de la misma. Leyendo en unos sitios y otros, parece ser que tampoco está demasiado demostrado que esa práctica verdaderamente acelere el brotado. Y lo que sí que introduce es un factor de riesgo de posible podredumbre de la cebolla, al tener una entrada de infecciones por su parte superior.

En mi caso, como tampoco me importa demasiado si hago la recolección una semana antes o una semana después, he decidido no cortar la parte superior de la cebolla, y así me evito un factor de riesgo.

Pues nada, como dije es la primera vez que planto los calçots, así que ya veremos si sale algo de bueno o no de esto…

Preparando terreno para plantar calçots!

Otro cultivo nuevo para mí que quiero probar este año son los calçots. El tema de comerlos lo llevo perfecto, pero el de su cultivo no tanto… Nunca antes los he plantado, así que ha tocado leer todo lo que he encontrado por Internet para conocer bien su cultivo. De hecho, de las primeras cosas que leí, es que ya voy tarde, que lo ideal es plantarlo entre la última de agosto y sobretodo la primera semana de Septiembre. Pero bueno, si en vez de hacer la calçotada a principios de febrero, la hago en marzo, tampoco pasará nada…

Para plantarlos, lo que he hecho ha sido ampliar un poco la zona de cultivo. Me ha tocado hacer brazos, y cavar una zona del patio donde nunca antes había sembrado nada. Que bién me iría para días así tener un motocultor y ahorrarme estas palizas!! jeje.  He preparado un bancal de unos 3 metros y medio por uno y medio de ancho, donde he hecho dos filas, separadas entre ellas por unos 60cm. Aquí será donde plantaré las cebollas de donde saldrán los calçots:

Nuevo bancal

Nuevo espacio destinado a los calçots

Según mis cálculos, y apretando un poco el tema, me van a caber entre 28 y 30 cebollas, contando que el marco de plantación ideal es de 25/30cm x 50cm , y yo intentaré plantarlo en 20cm x 60cm, para aprovechar un poco más el limitado espacio… Contando que un Kg más o menos van a ser unas 6 cebollas, pues compraré 5Kg de cebolla para plantar. Espero que salgan de media unos 5-6 calçots por cebolla, la recolección será de unos 150-180 calçots, lo que dará para una buena calçotada o quizás un par de ellas… Suficiente!

Ahora que ya está el terreno preparado, iremos a buscar la cebolla y a plantar!

Empezando a preparar el huerto de invierno

Los dos primeros años, me limité a plantar lo típico de verano (tomates, berenjenas, pimiento, etc.), y pasado este cultivo dejaba reposar la tierra durante el invierno, sin plantar nada. No quería estresar la tierra. Llegados a octubre, le mezclaba una buena cantidad de gallinaza, y ahí se quedaba unos meses a la espera de abril-mayo para empezar una nueva temporada.
Este año quiero probar de plantar alguna cosa durante este periodo, y el aporte de materia orgánica lo iré haciendo más sobre la marcha, usando materia más descompuesta.

Alcachofas

Esta semana he plantado tres estacas de alcachofa, con sus brotes ya un poco creciditos. Es la primera vez que planto alcachofas, así que ya veremos qué tal se adptan. He leído que en climas no excesivamente fríos florecen dos veces, una antes de que llegue el frío intenso de enero, y otra ya más adelante. Veremos qué tal funcionan estas…

Estaca de alcachofa

Estaca de alcachofa para plantar en el huerto

Alcachofas plantadas

Alcachofas plantadas

Zanahorias

También como cultivo nuevo quiero probar las zanahorias. Me temo que no es el mejor momento para sembrarlas, pero quiero probar de sembrar las semillas ya mismo, esta semana, y ver si espabilan y antes de que llegue el frío intenso ya se pueden recolectar. La semilla que compré pone que la recolección se hace a los 80-90 días desde la siembra, lo que me situaría a principios de diciembre. Aun así, me temo que de la teoría a la práctica la cosa va a ser distinta… Imagino que dependerá de lo frío que sea este Otoño y lo que se alargue el buen tiempo. Pero bueno, en parte me lo tomo como algo experimental, de lo que algo aprenderemos sí o sí.
La zona donde he plantado las zanahorias la he rodeado con plantel de cebollas, que he leído que se asocian bien y además que la cebolla protege a la zanahoria de ciertas plagas.

Plantel de cebolla

Plantel de cebolla a punto de plantar

Lechugas

He plantado también algunas lechugas de plantel, ahora que ya no habrá problemas con el espigado. Esta vez, al mismo momento de plantarlas las he protegido con una barrera anti-caracoles. No me gusta nada ir cargándome a los pobres animales que viven tranquilos en el huerto, pero hay una gran cantidad de ellos, y no se llevan nada bien con el huerto, especialmente con los planteles de cebolla y lechuga. Otras veces me he quedado prácticamente sin plantel al cabo de un par de días por su culpa, y esta vez no quería que me volviera a pasar.

Empieza l’Hort de Vallès!

Bueno, aquí se estrena otro blog más sobre horticultura!! En él principalmente voy a ir compartiendo mis experiencias del día a día en mi minihuerto, y los modestos conocimientos que ello me va aportando. Una motivación es el hecho de tener por escrito lo que va pasando en el huerto, para poder revisarlo a posteriori y avaluar aciertos y fallos. Si además esto puede ser útil para alguien más, será doblemente gratificante.

El entorno

Vivo y tengo el huerto en la comarca del Vallès Occidental, a escasos 10 minutos de Barcelona. Una comarca que tradicionalmente se había dedicado a la payesía, pero que con los años se ha ido perdiendo hasta extinguirse tal actividad. Los campos de cultivo se han convertido en grises polígonos industriales, y en los últimos años en nuevos barrios y urbanizaciones. La mayor parte de las tierras que han sobrevivido a tal locura, quedaron en desuso por sus propietarios cuando vieron que era más rentable ir a trabajar al polígono que no seguir viviendo del campo. Seguramente esto es muy extrapolable a muchas otras zonas de España, especialmente en las periferias de las grandes ciudades.

Si embargo, todo esto parece estar cambiando! La crisis económica ha llevado a una crisis de valores, que nos ha hecho a todos plantearnos un poco si esta sociedad del progreso que nos venden verdaderamente nos hace mejores o ha sido todo una ilusión.
El hecho es que se está volviendo a valorar el cultivo de la tierra, los productos de proximidad y la producción a pequeña escala. Ejemplos de esto son la proliferación de las cooperativas de consumo ecológico, o el auge de iniciativas como el slow food de los restaurantes o que cada vez se hable más del consumo de productos de km 0.

Aprovechando el blog, algo que tengo en mente y me gustaría hacer, es un poco el retrato de este cambio en mi entorno. Cooperativas de consumo ecológico que se han ido creando, iniciativas de jóvenes que están intentando tirar adelante y vivir de la tierra hoy en día, mercados ecológicos que se hacen de forma periódica en los pueblos, etc.