Semillero de tomate, lechuga, pimiento y calabacín

Preparando el semillero

Por norma general no acostumbro a preparar semillero, entre otras cosas porque siempre voy un poco a salto de mata y con poca planificación, por lo que siempre se me pasa la época de sembrar, y termino comprando plantel de lo que me haga falta, cuando llega el momento de plantar en el huerto.

Aunque ya un poco justo de tiempo, he aprovechado esta mañana para preparar algo de plantel, tanto de alguna semilla que guardé del año pasado, como semilla que tenía comprada de tiempo atrás.

Pimientos

Por un lado, he plantado semilla de pimientos italianos y de los tres cantos, que guardé del año pasado porque salieron muy bien, tanto unos como los otros.

Semilla de pimiento tres cantos preparada para germinar

Germinando semilla de pimiento tres cantos

 

Los pimientos tres cantos fueron bastante productivos en comparación con lo que lo habían sido otros años. Así que intentaremos que este año se repita…

Y los pimientos italianos, pese a que les costó un poco arrancar porque el Julio del año pasado no fue demasiado bueno y no hizo el calor que tocaba, a la que llegó el buen tiempo de Agosto, sí que se mostraron realmente productivos como acostumbra a ser esta especie, pero además salieron unos pimientos especialmente dulces y muy carnosos. Dulzura que fue a más con los últimos que cogimos que el Sol ya había vuelto bien rojos y maduros…

Lechuga

Tenía semilla comprada de lechuga que también he plantado. En concreto he puesto mitad de lechuga romana y la otra mitad de maravilla, esta última es la más indicada de cara al verano, porque es un poco más resistente al espigado que la romana.   

Plantel de lechuga romana y lechuga maravilla del verano

Semilla de lechuga romana y maravilla

Tomate

También he querido plantar semillas de tomate que compré el verano pasado unos días que pasé en Tenerife, y de una especialidad que según pone en el sobre es autóctona de allí. Son los tomates de San Pedro, variedad especialmente indicada para comer con ensalada.

Sobres de semillas de tomate de las variedades San Marzano y San Pedro

Semillas de tomate San Marzano y San Pedro

Otros que he plantado son tomates San Marzano, que tenía semillas pero ya no sé de donde las saqué… Por lo que he leído, es una especialidad de origen italiano, con menos acidez de lo habitual en el tomate, y que son especialmente indicados para hacer salsa de tomate. De hecho, de forma se parecen bastante a los tomates de pera que recuerdo que usaba mi abuela para guardar en conserva y usar durante todo el año. A ver como salen!

Una variedad de tomate que nunca falta en el huerto, y de lo primero que empecé a cultivar años atrás, son los tomates de colgar. Son de tamaño pequeño, y tienen de bueno que si los colgamos en un lugar seco y fresco, aguantan perfectamente de un año para el otro sin problemas. Algún día ya hablaré más de estos tomates, que si no me desvío del tema…  El hecho es que de esta variedad no he plantado semilla porque ya tengo un familiar que siempre hace plantel y cuando es la época de plantación me da algunas plántulas.

Calabacín

Este año volveré a probar con el calabacín a ver si hay más suerte. Planté dos años seguidos con poco éxito, yo creo que por déficit de insectos polinizadores. El año pasado no planté, porque no me compensaba el espacio que ocupaban y la mínima producción que me dieron. Este año pienso que a lo mejor intentaré sembrando algunas platas cercanas que atraiga a insectos polinizadores, a ver si así hay más suerte.

Semillas de calabacín

Sobre de semillas de calabacín que hemos plantado

Y por último…

…he plantado en jardineras semillas de albahaca, que siempre me gusta tener en casa porque va bien para la cocina. A parte, a lo mejor este año también planto alguna en el huerto, que he leído que va bien para proteger de ciertas plagas.

Y también semillas de Alegría que saqué de las planta hace un par de años, y que si salen me ahorraré de comprar planta ornamental para casa para la temporada de verano.

Primera alacahofa en el centro de la mata

Se empiezan a ver alcachofas!

En invierno es la temporada del año en que tengo el huerto más vacío, entre otras cosas porque las hortalizas de cultivo invernal no me apasionan demasiado (culinariamente). Tanto es así que otros años tenía el huerto vacío. Pero este año quise probar algunas hortalizas de invierno que sí me gustan. Entre ellas, quise probar qué tal se me daba el cultivo de las alcachofas en el huerto.

Esta es una hortaliza que sí que me encanta! Tanto en tortilla, a la brasa, con arroz… de cualquier manera! jeje. Así que a principios de septiembre, compré tres estacas  pequeñas y transplanté las alcachofas al huerto.

Había leído que a veces estas plantas hacen dos floridas durante la temporada, especialmente en climas templados como los que podemos tener por la zona del Vallès, tocando a Barcelona. Florecen una vez antes de que llegue el frío fuerte (hacia Diciembre), y luego hacen una segunda producción cuando ya ha pasado este frío y se empiezan a despertar las plantas del letargo invernal.

En mi caso no ha habido primera florida, y eso que este invierno ha sido muy suave. Tanto que creo que no ha habido ningún día en que hayamos bajado de los 0º de mínima…

En cambio ahora, con el paso del ecuador del invierno, y el día que se empieza a alargar, han empezado a aparecer las primeras alcachofas!! Concretamente han empezado a salir en una de las tres matas que planté, y empezó con una primera alcachofa central (la que se ve en la imagen principal del post).

Per además, ayer mismo, me di cuenta de que en esa misma mata han aparecido un par más desde un poco más abajo de la principal, aun muy pequeñas. Aquí se ve una de ellas:

Alcachofa principal y una segunda más pequeña por debajo

Segunda alcachofa de la mata. De momento bastante más pequeña que la principal.

Seguiremos la evolución, pero por el momento pintan bastante bien! 🙂

Abonando la tierra con gallinaza

Con vistas a la próxima temporada, aprovechamos estos días para abonar la tierra y tenerla preparada ahora que tenemos gran parte de ella vacía…

Como de costumbre, uso gallinaza para abonar la tierra:

Aportación de gallinaza

Aportación de gallinaza

La gallinaza me la da un familiar que tiene una buena cantidad de gallinas ponedoras en casa. No se aconseja demasiado el uso de gallinaza como aporte a plantas ya crecidas, porque es muy fuerte y puede llegar a matar a las plantas. Especialmente si son heces frescas, que no han sido curadas previamente.

Yo por eso aprovecho esta época del año, cuando tengo la tierra prácticamente vacía. Además en este caso, esta gallinaza la tenía fuera del gallinero desde hacía tiempo, por lo que está más que aireada y estaba totalmente seca. Además tiene restos de serrín o pellets troceados por las gallinas con el tiempo.

En cuanto a la aportación, la hago en la superficie de la tierra, y mezclo un poco con la capa más superficial. Nada hondo, sobre los 5-10cm, para facilitar un poco la integración del abonado con la tierra:

Gallinaza mezclada con la tierra

Aportación de gallinaza en la tierra del huerto

 

Cultivo de zanahorias en invierno

A medianos de semana estuve por el huerto y recogí mis primeras zanahorias! Aunque me encanta comerlas, especialmente crudas, nunca antes la había plantado.  Principalmente porque requieren de un suelo bastante suelto, y el suelo de mi huerto no se caracteriza justamente por eso…  Es un suelo muy arcilloso y pesado, que tiende a compactarse mucho y a crear una dura capa en la superficie, cuando se seca un poco la tierra.

Pero con en el cultivo de la zanahoria en mente, lo que hice fue preparar especialmente la tierra haciendo una importante aportación de materia orgánica que mejorara la composición de esa zona, y la tierra no se compactara tanto.  Unos cuantos meses más tarde, he recogido algunos frutos de esos cambios de tierra, en forma de zanahorias:

Manojo de zanahorias recién recogidas del huerto

Primeras zanahorias que recogemos del huerto!

 

Trabajo del cultivo

Las zanahorias no han requerido de demasiado trabajo durante su cultivo. Básicamente la extracción de malas hierbas especialmente durante su germinación y la primera fase de crecimiento, así como el romper un poco la dura capa que se formaba en la superficie de la tierra.

Zanahorias germinando

Detalle de plantel de zanahorias germinando

A parte de eso, también de vez en cuando ha sido necesario algún trabajillo de aclarado de las plantas para mantener un mínimo de espacio entre ellas. Durante los aclarados, algún fruto ya recogíamos. Aunque eran zanahorias en miniatura, tenían un sabor impresionantemente dulce:

Pequeñas zanahorias

Zanahorias durante el último aclarado, a medianos de Diciembre

Tiempo de cultivo

Recuerdo que en el sobre de las semillas ponía que el tiempo de recolección de las zanahorias era de entre 80-90 días, como también recuerdo mi intención de recogerlas antes de fin de año… jeje.

En mi caso hice la plantación de las semillas en septiembre, coincidiendo con la retirada de los cultivos de verano, y la primera recolección ha sido bien entrada la segunda quincena de febrero, por lo que han pasado 5 meses bien buenos.

Claramente estos tiempos que se indican en los sobres, dependen mucho de la zona donde se plante  las semillas y las condiciones de cultivo, pero sobretodo, de la época del año en que se realiza el cultivo. Y es que no tiene nada que ver la rapidez en el crecimiento de las plantas en primavera/verano que en otoño/invierno!

Comeremos calçots o no…?

Bueno, se empieza a acercar el momento de recoger  los calçots que planté el pasado mes de septiembre.  Sin ver los resultados porque todavía no los he arrancado, no puedo decir que haya sido un desastre, pero tampoco que haya sido demasiado exitoso…

Visión general de los calçots plantados

No es que haya visto demasiados calçots plantados con anterioridad, pero el aspecto que presentan estos, no es que sean de lo mejor… Especialmente las hojas se ven muy vencidas, con poca vitalidad, y eso que han mejorado últimamente…

En cuanto al porte que presentan, hay una zona en donde sí se ven bien crecidos, con un buen grueso (los primeros de la foto), pero en el lado opuesto, se nota que les ha costado más crecer, y se han quedado más pequeños y delgados. Los más delgados, tengo mis dudas que se puedan comer (como mínimo, no servirán para comer a la brasa, como se hacen en la típica calçotada).

De cara al cultivo del año que viene, conviene tener en cuenta cuales han sido los problemas y errores para intentar no repertirlos y mejorar los resultados:

La Tierra

Hay que mejorarla. El primer problema que vi desde un buen principio, es que como tenía ocupado todo el terreno habitual de siembra, habilité una zona del terreno en que nunca había plantado nada, y solo había malas hierbas. Lo desbrocé todo, arreglé el terreno, y lo planté tal cuál, sin abonar el terreno ni nada.

El agua

En ciertos momentos les ha faltado agua. No tenía ni idea del agua que requerían los calçots. En general  no me gusta regar en exceso porque acaba comportando más problemas que la falta de agua. Además como cuando lo planté ya había pasado el calor del verano, y más o menos hemos ido teniendo lluvias de vez en cuando, calculo que los habré regado un par o tres de veces en todo el tiempo…

Más cuidados

El haberse plantado en una zona donde todo eran malas hierbas, ha hecho que la aparición de malas hierbas haya sido constante durante todo este tiempo. Además en gran cantidad y con mucha vitalidad. Tendría que haber dedicado más tiempo a quitarlas, para eliminar competencia con las plantas de los calçots.

En definitiva…

Calçots de cerca plantados

Primer plano de los calçots plantados en el huerto este invierno

Aunque no hayan salido los mejores calçots del mundo, por ser el primer año que los planto estoy contento con el resultado. Sobretodo porque he podido conocer mejor este cultivo de invierno que desconocía su desarrollo, y a parte, porque creo que hasta nos podremos juntar la familia para hacer juntos una calçotada! Jeje

El huerto en septiembre

La evolución del huerto de otoño

Hace dos semanas que planté lechugas en el huerto. La fase más crítica en mi huerto, es el inicio cuando son la presa favorita de los hambrientos caracoles del huerto. Esta vez la han pasado con un exitoso 0% de bajas (de lechugas, ya que de caracoles sí que ha habido unas cuantas), gracias al granulado de caracoles. Han ido creciendo durante estas dos semanas, y presentan un aspecto saludable:

Lechugas

Lechugas a las dos semana de ser plantadas

Planté también zanahorias, con la intención de ver cómo era su cultivo, y probar a ver si antes de finales de año podía tener una cosecha, aprovechando el buen tiempo que estaba haciendo. A principios de semana ya empezaron a salir, aunque se nota que les cuesta mucho romper la capa dura que provoca la tierra arcillosa del huerto. Antes de plantar, ya lo tuve en cuenta y le añadí bastante cantidad de materia orgánica para mejorar un poco ese aspecto de la tierra. Ha mejorado, pero al secarse sigue creando una dura capa en la parte superior. Para intentar facilitar un poco las cosas hace un par de días estuve rompiendo esa capa. Seguiremos atentos a la evolución, pero me parece que otra vez recibiré la lección de que con las cosas de la tierra, hay que tener paciencia, darles su tiempo y sobretodo, plantar las cosas cuando toca… jeje.

Zanahorias germinando

Detalle de plantel de zanahorias germinando

La alegría de estos días…

Por otro lado, la sorpresa me la estoy llevando estos días con los pimientos italianos que planté en el huerto a principios de la temporada. Esta temporada había quedado bastante decepcionado con sus resultados porque extrañamente habían producido muy poca cosa, les costaba muchísimo crecer. Incluso pensaba que serían de una variedad un poco distinta a la del año anterior, y que daban pimientos más pequeños. Y es que tenía el recuerdo del año pasado en que la producción durante toda la temporada fue impresionante, crecían los pimientos de forma super rápida, y no daba abasto. Pues en estas dos semanas, parece que nos hayamos trasladado al año pasado, las plantas se han cargado de pimientos, creciendo mucho más de lo que lo habían hecho hasta ahora. Así que llevo unos días disfrutando de unos pimientos fritos buenísimos!!

Pimientos italianos en la planta

Pimientos italianos en la planta, buena producción a finales de temporada!

Plantando la cebolla del calçot

El pasado viernes, fui a comprar la cebolla para los calçots, y los planté ya en el trozo que previamente había preparado.

La semilla

Cebollas para plantar calçots

Algunas de las cebollas a plantar

Compré 5Kg que más o menos es lo que había contado que me cabría en el trozo donde las iba a poner. Terminé plantando unas 26 cebollas, en dos líneas de 13 cebollas en cada una. Me sobraron algunas, pero sobretodo las de tamaño más pequeño, que de cara a la producción son las que producen menos calçots. La cebolla la compré donde acostumbro a comprar el plantel para el huerto, en el sindicato de payeses de Santa Perpètua de la Mogoda, La Perpetuenca. Allí tienen siempre de todo, y además acostumbra a estar bien de precio.

La plantación

Para hacer la plantación de los calçots, el tema aparentemente es sencillo. Una vez se ha preparado el terreno, haciendo los surcos en los que introduciremos las cebollas, el día de la plantación los regaremos intensamente inundándolos. Una vez la tierra haya absorbido el agua, simplemente se trata de ir introduciendo las cebollas con la mano en el fondo del surco (con el agua que hemos aplicado, la tierra ha quedado como un fango, por lo que no cuesta introducir la cebolla), procurando que queden enterradas en 2/3 de su tamaño.

Cebollas plantadas

Las cebollas de los calçots ya plantadas

 

Y hecho esto, ya no queda hacer otra cosa que esperar que salgan los tallos de las cebollas.

El cortar o no la parte superior

Tradicionalmente, parece que antes de plantar la cebolla, se le corta la parte superior de la misma. El motivo, parece ser que es el de acelerar el proceso del brotado de la misma. Leyendo en unos sitios y otros, parece ser que tampoco está demasiado demostrado que esa práctica verdaderamente acelere el brotado. Y lo que sí que introduce es un factor de riesgo de posible podredumbre de la cebolla, al tener una entrada de infecciones por su parte superior.

En mi caso, como tampoco me importa demasiado si hago la recolección una semana antes o una semana después, he decidido no cortar la parte superior de la cebolla, y así me evito un factor de riesgo.

Pues nada, como dije es la primera vez que planto los calçots, así que ya veremos si sale algo de bueno o no de esto…

Preparando terreno para plantar calçots!

Otro cultivo nuevo para mí que quiero probar este año son los calçots. El tema de comerlos lo llevo perfecto, pero el de su cultivo no tanto… Nunca antes los he plantado, así que ha tocado leer todo lo que he encontrado por Internet para conocer bien su cultivo. De hecho, de las primeras cosas que leí, es que ya voy tarde, que lo ideal es plantarlo entre la última de agosto y sobretodo la primera semana de Septiembre. Pero bueno, si en vez de hacer la calçotada a principios de febrero, la hago en marzo, tampoco pasará nada…

Para plantarlos, lo que he hecho ha sido ampliar un poco la zona de cultivo. Me ha tocado hacer brazos, y cavar una zona del patio donde nunca antes había sembrado nada. Que bién me iría para días así tener un motocultor y ahorrarme estas palizas!! jeje.  He preparado un bancal de unos 3 metros y medio por uno y medio de ancho, donde he hecho dos filas, separadas entre ellas por unos 60cm. Aquí será donde plantaré las cebollas de donde saldrán los calçots:

Nuevo bancal

Nuevo espacio destinado a los calçots

Según mis cálculos, y apretando un poco el tema, me van a caber entre 28 y 30 cebollas, contando que el marco de plantación ideal es de 25/30cm x 50cm , y yo intentaré plantarlo en 20cm x 60cm, para aprovechar un poco más el limitado espacio… Contando que un Kg más o menos van a ser unas 6 cebollas, pues compraré 5Kg de cebolla para plantar. Espero que salgan de media unos 5-6 calçots por cebolla, la recolección será de unos 150-180 calçots, lo que dará para una buena calçotada o quizás un par de ellas… Suficiente!

Ahora que ya está el terreno preparado, iremos a buscar la cebolla y a plantar!

Empezando a preparar el huerto de invierno

Los dos primeros años, me limité a plantar lo típico de verano (tomates, berenjenas, pimiento, etc.), y pasado este cultivo dejaba reposar la tierra durante el invierno, sin plantar nada. No quería estresar la tierra. Llegados a octubre, le mezclaba una buena cantidad de gallinaza, y ahí se quedaba unos meses a la espera de abril-mayo para empezar una nueva temporada.
Este año quiero probar de plantar alguna cosa durante este periodo, y el aporte de materia orgánica lo iré haciendo más sobre la marcha, usando materia más descompuesta.

Alcachofas

Esta semana he plantado tres estacas de alcachofa, con sus brotes ya un poco creciditos. Es la primera vez que planto alcachofas, así que ya veremos qué tal se adptan. He leído que en climas no excesivamente fríos florecen dos veces, una antes de que llegue el frío intenso de enero, y otra ya más adelante. Veremos qué tal funcionan estas…

Estaca de alcachofa

Estaca de alcachofa para plantar en el huerto

Alcachofas plantadas

Alcachofas plantadas

Zanahorias

También como cultivo nuevo quiero probar las zanahorias. Me temo que no es el mejor momento para sembrarlas, pero quiero probar de sembrar las semillas ya mismo, esta semana, y ver si espabilan y antes de que llegue el frío intenso ya se pueden recolectar. La semilla que compré pone que la recolección se hace a los 80-90 días desde la siembra, lo que me situaría a principios de diciembre. Aun así, me temo que de la teoría a la práctica la cosa va a ser distinta… Imagino que dependerá de lo frío que sea este Otoño y lo que se alargue el buen tiempo. Pero bueno, en parte me lo tomo como algo experimental, de lo que algo aprenderemos sí o sí.
La zona donde he plantado las zanahorias la he rodeado con plantel de cebollas, que he leído que se asocian bien y además que la cebolla protege a la zanahoria de ciertas plagas.

Plantel de cebolla

Plantel de cebolla a punto de plantar

Lechugas

He plantado también algunas lechugas de plantel, ahora que ya no habrá problemas con el espigado. Esta vez, al mismo momento de plantarlas las he protegido con una barrera anti-caracoles. No me gusta nada ir cargándome a los pobres animales que viven tranquilos en el huerto, pero hay una gran cantidad de ellos, y no se llevan nada bien con el huerto, especialmente con los planteles de cebolla y lechuga. Otras veces me he quedado prácticamente sin plantel al cabo de un par de días por su culpa, y esta vez no quería que me volviera a pasar.